El Islam forma parte de España como el corazón que forma parte de un ser humano.
En Riópar Viejo y El Villar, las prácticas cripto-moriscas llegaron hasta el siglo XX: un Islam clandestino y doméstico, protegido y transmitido en secreto. Los moriscos no desaparecieron de España. Sus descendientes, mezclados durante siglos con otras familias de esta tierra, siguen formando parte de la sociedad española. Riópar abre aquí un relato de permanencia, memoria y pertenencia.
El testimonio procede de Sobre la diáspora y la ocultación moriscas dentro de su patria. Hechos y recuerdos por vía verbal, de Rodolfo Gil Benumeya Grimau, hijo del arabista Rodolfo Gil Benumeya. El autor recuerda que Allāhu qalbī —«Dios es mi corazón»— estuvo grabado en caracteres árabes occidentales sobre la entrada de una casa de la calle Lope de Rueda, esquina con Menorca o Doctor Castelo, en el actual barrio de Ibiza de Madrid. La vivienda pertenecía a un morisco andaluz de origen granadino y la inscripción permaneció visible hasta el siglo XX, cuando una reforma hizo desaparecer aquel portal.
Este es el hilo que recorre el sitio: los moriscos que permanecieron, sus descendientes y una memoria mestiza de la persecución que leemos en la cultura y en las luchas populares.
Nuestra tesis es que los descendientes de ese mestizaje heredaron una rebeldía nacida del trauma secular de la persecución inquisitorial y de la limpieza de sangre: una memoria social, transmitida en la vida compartida, que podía expresarse sin recordar ya su procedencia.
Herencia significa aquí memoria social: gestos de protección, silencios, solidaridades y experiencias compartidas que pueden transmitirse cuando ya se ha olvidado el nombre de su origen. Desde esa perspectiva relacionamos el flamenco, el bandolerismo, el anarquismo y el republicanismo con una historia de permanencia y dignidad.
Cuatro puertas de entrada al archivo, reunidas una detrás de otra
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ÍNDICE INTERACTIVO · 39 ACCESOS AL ARCHIVO
Encuentra una comunidad, un documento, un linaje o un testimonio sin recorrer toda la página
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ÍNDICE DE INVESTIGACIÓN · 39 EXPEDIENTES
Todos los territorios, linajes, testimonios y archivos en una vista compacta
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El archivo de permanencias, retornos y ocultaciones moriscas
Selecciona un expediente para abrir directamente su ficha extensa en el explorador documental.
ÍNDICE DE PROFUNDIDAD · 20 CAPÍTULOS
Investigaciones extensas para leer sin abandonar la página
Cada título abre un lector inmersivo con contexto, voces, cifras, itinerarios y fuentes relacionadas.
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POSICIÓN DEL PROYECTO
Permanecieron. Se mezclaron. Siguen aquí.
Hubo moriscos que permanecieron y conservaron el Islam en secreto. Sus familias continuaron, se enlazaron con otras y forman parte de la España actual. Este proyecto defiende esa pertenencia y propone leer en la memoria de la persecución un hilo que atraviesa el mestizaje, la cultura y las luchas populares.
Leer las huellas de una memoria viva
Las voces se reúnen para devolver a las familias un lugar dentro del relato compartido de España.
Archivo fija personas, fechas y redes.
Campo conserva voz, gesto y lugar.
Tradición transmite memoria interna.
Historiografía reconstruye permanencias amplias.
La perspectiva de este proyecto nace de la pertenencia. Reconocemos una memoria mestiza de la persecución que pudo cambiar de palabras y encontrar, incluso sin recordar su origen, nuevas formas de cultura, solidaridad y rebeldía. Leer el relato de permanencia ↗
ARCHIVO DOCUMENTAL INTERACTIVO
34 expedientes sobre moriscos que permanecieron, regresaron y se ocultaron
Entra por un territorio o por una memoria familiar. Cada expediente acompaña una historia de permanencia: hogares que siguieron viviendo y descendencias que se entrelazaron con la sociedad española.
Una escena de lectura familiar acompaña los expedientes sobre ocultación, transmisión y permanencia.
1570–1614GUADIX · REINO DE GRANADA
Los restos de una comunidad
419 personas y diecisiete familias que pueden seguirse por su nombre
Padrones, apeos y protocolos notariales reconstruyen una comunidad de seises, acequieros, artesanos y comerciantes. La recuperación económica y el retorno de Diego López Zorzal prolongan la secuencia más allá de las expulsiones. Detrás de las cifras hay hogares que continuaron.
Cada expediente guarda una vida que continuó bajo la presión del origen. El relato vuelve hacia esas familias y hacia sus descendientes: la permanencia entró en la sociedad española por los hogares, el trabajo, los matrimonios y la protección mutua. Leer el relato de permanencia ↗
BIBLIOTECA DE PROFUNDIDAD
20 historias de comunidades moriscas clandestinas después de 1609
Cada título indica exactamente qué comunidad, territorio o forma de continuidad desarrolla. Los capítulos reúnen contexto, voces, cifras, itinerarios y fuentes.
Estos capítulos se leen como un recorrido de pertenencia: de la clandestinidad a las generaciones que siguieron naciendo, del mestizaje a una memoria social de la persecución que pudo reaparecer en nuevos lenguajes culturales y políticos. Leer el relato de permanencia ↗
01 · EL FOCO SERRANO
Riópar Viejo y El Villar: continuidad islámica clandestina hasta el siglo XX
Riópar Viejo conservó el centro simbólico; El Villar, la transmisión doméstica. Juntos forman un paisaje ritual clandestino que sobrevivió a la expulsión de 1609.
Riópar Viejo
Centro simbólico de la práctica islámica clandestina
Castillo andalusí, rocas de La Bolea, cementerios orientados y memoria colectiva de quienes se alineaban hacia levante.
PICO DE LA ALMENARA · LA VEGALLERA · ALTO DE LA PIEDRAEl Villar
Transmisión doméstica de los ritos moriscos
Cortijos López, Castillo y Valdelvira; mesa de matanza orientada, ayuno, invocación de Alá, postración y libro oculto.
CASA · CORTIJO · CAMPO · SECRETO
Agosto de 2025
Faustino Sánchez Vivo
Río Madera · Riópar Viejo
Nacido en mayo de 1938, recordó que «los moros no se fueron hasta la Guerra Civil», los situó entre el Pico de la Almenara y La Vegallera y explicó que después «fueron desapareciendo en grupos». Al hablar de las sepulturas de Riópar Viejo, vinculó su orientación con «el Dios de los moros». Señaló la Cueva de Alcantar, el Alto de la Piedra, hornos y tumbas excavadas en la roca.
PROCEDENCIA · Trabajo de campo y transcripción del investigador
Riópar es la puerta humana de nuestro relato: el secreto permitió permanecer, la vida familiar continuó y los descendientes forman parte del presente. La memoria de la sierra conecta esas casas con una historia española de pertenencia y resistencia. Leer el relato de permanencia ↗
RIÓPAR VIEJO · AGUA · FORTALEZA · MEMORIA FUNERARIA
Fuente atribuida a los moriscos, castillo islámico y enterramientos de los siglos XIX y XX
El patrimonio devuelve el relato al paisaje: el agua, la fortaleza y los lugares de enterramiento acompañan la memoria de las familias. La permanencia se reconoce aquí como una forma de habitar la tierra y de entregarla, con sus recuerdos, a nuevas generaciones.
La fuente histórica de Riópar Viejo, bajo un arco de piedra.Fotografía aportada al archivo del investigador
01 · MEMORIA PATRIMONIAL LOCAL
Una fuente del siglo XVI atribuida a sistemas hidráulicos moriscos
Una publicación local fechada el 1 de agosto de 2024 atribuye la construcción a la población morisca de la zona y recuerda su función secular como abastecimiento y lugar de encuentro. La atribución queda registrada como memoria patrimonial que requiere contraste arqueológico específico.
El castillo conserva fases islámicas entre los siglos IX y XIII
El estudio histórico-constructivo del castillo confirma la profundidad andalusí del núcleo. Riópar Viejo no es solamente el lugar donde pervive una tradición oral: su espacio central nació dentro de una geografía islámica material.
El castillo se reutilizó como cementerio en los siglos XIX y XX
Las tumbas interiores y la tradición local sobre enterramientos de no bautizados, herejes y suicidas abren una línea de investigación sobre quiénes quedaron fuera del cementerio parroquial y cómo se recordó esa diferencia.
Mapa y Mochila · El castillo de Riópar Viejo: fortaleza de origen musulmán, cementerio y tradición de enterramientos no bautizadosSIN ARCHIVOReferencia
ConfirmadoFortaleza de origen islámico y reutilización funeraria
La secuencia del castillo y la existencia de sepulturas pertenecen al registro material que puede estudiarse directamente.
TransmitidoFuente morisca y enterramientos de excluidos
Son memorias patrimoniales locales: forman parte de la historia social del lugar y deben conservar su atribución exacta.
Por investigarOrientación, datación y relación entre las tumbas
Un levantamiento arqueológico y documental permitiría comparar las sepulturas con las orientaciones recogidas por Faustino y por otros testimonios serranos.
El agua, el castillo y el cementerio forman un paisaje habitado. Nuestra mirada devuelve ese patrimonio a las vidas que lo atravesaron y a las generaciones que permanecieron en la sierra, mezclándose con otras familias de la misma tierra. Leer el relato de permanencia ↗
ARCHIVO SONORO · TRABAJO DE CAMPO · AGOSTO DE 2025
La voz de Faustino Sánchez Vivo sobre la supervivencia morisca clandestina en Riópar hasta el siglo XX
Escucha las dos grabaciones completas. Faustino Sánchez Vivo, nacido en mayo de 1938 en Río Madera, sitúa a los últimos «moros» o «árabes» en el paisaje de Riópar y La Vegallera alrededor de la Guerra Civil, y conserva nombres, lugares y explicaciones transmitidas por generaciones.
Orientación de las tumbas, «el Dios de los moros» y permanencia hasta la Guerra Civil
12:40
Faustino Sánchez Vivo · nacido en mayo de 1938 en Río Madera · conversación grabada en Riópar
Faustino relaciona la orientación de las sepulturas con la salida del sol y repite la explicación transmitida de que aquel era «el Dios de los moros». Sitúa hornos, tumbas excavadas en la roca y memoria de presencia morisca en la Cueva de Alcantar, el Alto de la Piedra y La Vegallera.
«No, para la guerra aún vivían moros. Quedaban por aquí todavía algunos.»
sepulturas orientadasCueva de Alcantarhorno de panLa Vegalleramemoria hasta 1936
Leer la transcripción íntegraTexto accesible · TXT
Transcripción de la conversación conservada en el archivo del investigador. Se mantiene el habla oral y se eliminan únicamente las marcas automáticas del servicio de transcripción.
Los últimos «árabes» de La Vegallera y las condiciones geográficas del ocultamiento
04:04
Faustino Sánchez Vivo · continuación de la conversación sobre la supervivencia morisca clandestina
La segunda grabación precisa el vocabulario local —«árabes» y «moros»—, sitúa a los últimos en torno a 1936–1937 y describe una vida basada en la tierra y los animales. Las distancias, la falta de caminos y las cuevas explican cómo personas y familias podían permanecer ocultas dentro del mismo paisaje serrano.
«Quedarían algunos camuflados… Aquí podía venir alguien, esconderse y pasar.»
memoria de 1936–1937vida de la tierraaislamiento entre aldeascuevas como refugiopersonas escondidas
Leer la transcripción íntegraTexto accesible · TXT
Transcripción de la conversación conservada en el archivo del investigador. Se mantiene el habla oral y se eliminan únicamente las marcas automáticas del servicio de transcripción.
La voz devuelve cercanía a una historia de silencio. Escuchar a Faustino conecta la memoria doméstica con las generaciones actuales y con una pertenencia que la persecución hizo difícil de nombrar, pero que las familias siguieron viviendo. Leer el relato de permanencia ↗
TRABAJO DE CAMPO · AGOSTO DE 2025
El investigador y Faustino Sánchez Vivo entre Río Madera y Batán del Puerto
Estas fotografías sitúan el testimonio oral en el territorio concreto donde fue recogido. Adel Aït Zineb aparece junto a Faustino Sánchez Vivo en el entorno comprendido entre Río Madera y Batán del Puerto.
Descargar imagen ↓Adel Aït Zineb, investigador, junto a Faustino Sánchez Vivo durante el trabajo de campo de agosto de 2025.Descargar imagen ↓Faustino Sánchez Vivo sonriendo durante la conversación de campo.Descargar imagen ↓Retrato de Faustino Sánchez Vivo durante el trabajo de campo.
El encuentro de campo acerca el relato al presente: personas, caminos y recuerdos compartidos. La memoria morisca sigue formando parte de una conversación española sobre quiénes somos y de dónde vienen las vidas que habitamos. Leer el relato de permanencia ↗
HEMEROTECA INMERSIVA · 12 DE NOVIEMBRE DE 2006
Testimonios de Riópar sobre oración islámica clandestina publicados en La Vanguardia
Recorre el reportaje de Eugeni Casanova, cambia de página y amplía el facsímil. Las fotografías devuelven cuerpo y paisaje a las voces conservadas en El Villar y Riópar Viejo.
Página 10 del reportaje Los últimos de Al Andalus publicado por La Vanguardia el 12 de noviembre de 2006
LA VANGUARDIA · REVISTA · 12 NOV 2006
Los últimos de Al Andalus
La primera página reúne las memorias de Venerada López, Aurelio Amores y Juan Valero: postración hacia levante, ayuno con luz natural, invocación de Alá, un libro antiguo oculto y ancianos que oraban al amanecer.
«Mi padre y mi tío salían a rezar al campo para que nadie los viese». —Venerada López
Juan López GonzálezEl Villar y Riópar Viejooración · ayuno · libro ocultotexto y fotos de Eugeni Casanova
Estas voces hacen entrar a las casas en la historia pública. La oración recordada, el ayuno y el libro guardado sitúan la continuidad en la experiencia familiar; sus descendientes forman parte de la sociedad que hoy vuelve a escucharlos. Leer el relato de permanencia ↗
02 · ARCHIVO · 9 DE JULIO DE 1650
Granada en 1650: «estos moriscos que se han conservado» después de la expulsión
Un agente del marqués de Santa Cruz describió una red organizada que pretendía tomar la Alhambra, Torres Bermejas y Bibataubín, cortar acequias y coordinarse con moriscos de otros lugares.
4ahorcados según la carta
20+presos pendientes de juicio
1.000ducados por el tintorero señalado como futuro rey
AHNOB · SANTA CRUZ · C. 57 · D. 169
El documento reconoce supervivientes, comunicación territorial, estructura militar y proyecto político cuatro décadas después de la expulsión general.
CAPITANES MORISCOS
La continuidad alcanzó el poder urbano
Alcaides de las torres de la Alhambra y capitanes de infantería de origen morisco muestran que la ocultación convivió con mando, seda, propiedad y ascenso social.
Leemos esta Granada desde la voluntad de seguir aquí. La supervivencia reunió hogares, oficios y aspiraciones políticas; la persecución dejó en las familias una memoria de agravio que el proyecto sitúa en el tiempo largo de la resistencia popular. Leer el relato de permanencia ↗
03 · TRADICIÓN MORISCA PUBLICADA
Tair el Horr: memoria de una rebelión morisca clandestina en 1656
En 1928, Ben Kutayr llevó a La Raza una tradición interna sobre legitimidad nazarí, dirección espiritual secreta y una operación en la costa malagueña.
1Esteponadesembarco clandestino
→
2Marbellareunión y avance
→
3Málagaobjetivo de la operación
Tair el Horr conserva algo más que un rito: proyecto político, legitimidad histórica y recuerdo de una rebelión.
La memoria de Tair ocupa en el relato el lugar de una comunidad que se negó a quedar reducida a la ausencia. La clandestinidad, el refugio y la aspiración de libertad enlazan aquí con la memoria social de quienes permanecieron. Leer el relato de permanencia ↗
HEMEROTECA INMERSIVA · 1928
La memoria política morisca clandestina publicada en 1928
Recorre cuatro números originales de Revista de la Raza. La secuencia va de las Tradiciones de Algarabía a la formulación de una «España árabe actual».
AÑO XIVNÚM. 151–152
FEBRERO · MARZO 1928
La memoria abre la imprenta
Gil-Benumeya presenta las Tradiciones de Algarabía
El ciclo explica que el lenguaje andalusí había sido ahogado, pero que su memoria permaneció en los corazones y en la transmisión familiar. Izquierdo G.-Ben-Kutayar inicia El reverso de un imperio y sitúa a Tair dentro de una tradición morisca consciente.
Llevar la memoria a la imprenta fue otra forma de romper el silencio. El proyecto prolonga ese gesto: nombrar la permanencia morisca y reconocer sus huellas dentro de la cultura, del mestizaje y de la vida española contemporánea. Leer el relato de permanencia ↗
04 · FAMILIA, NOMBRE Y SECRETO
Linajes de Riópar vinculados a la supervivencia morisca clandestina
La concentración de apellidos importa como red: padrón, parroquias, reclutas, memoria familiar y archivo local sitúan varias ramas dentro del mismo territorio.
El parentesco hizo que la vida continuara más allá de la etiqueta morisca. Los enlaces con otras familias de la tierra ensancharon las descendencias; la memoria de la persecución pudo transmitirse incluso cuando ya no se explicaba su origen. Leer el relato de permanencia ↗
FEZ · RONDA · MÁLAGA · GRANADA · CAMPILLO DE ARENAS
Los Zegrí: un linaje morisco que atravesó los siglos
La historia de los Zegrí permite seguir una continuidad excepcional: desde una estirpe militar llegada de Fez y asentada en el reino nazarí hasta las familias que conservaron el apellido —Zegrí, Zegri, Cegrí o Cegri— en Granada, Jaén y Campillo de Arenas durante más de quinientos años.
Su supervivencia no dependió de un único gesto. Se construyó mediante conversión pública, memoria privada, mayorazgos, cargos municipales, litigios, matrimonios entre parientes, arraigo rural y transmisión de nombres. Lo clandestino dejó de ser solamente una práctica religiosa: se convirtió también en una arquitectura familiar capaz de proteger el origen dentro del orden cristiano.
147páginas reúne el dossier genealógico6 siglosdel reino nazarí al siglo XX4 grafíasZegrí · Zegri · Cegrí · Cegri2 ramasoligarquía urbana y continuidad rural
UNA SUPERVIVENCIA A PLENA VISTA
El bautismo cambió los nombres; la familia conservó el hilo
La expulsión no produjo una desaparición total. Los Zegrí muestran cómo determinados moriscos permanecieron, se mestizaron con los repobladores y aprendieron a vivir dentro de las instituciones del poder vencedor sin perder la memoria del linaje. La documentación cristiana —testamentos, pleitos, dispensas, dotes, catastros y partidas parroquiales— terminó guardando las huellas de aquello que debía disolverse.
En Granada, una rama se integró en la élite de los caballeros veinticuatro y las órdenes militares. En Campillo de Arenas, otra convirtió el parentesco, la tierra y la repetición del apellido en una forma de permanencia. Ambas trayectorias procedían de la misma raíz nazarí y ambas hicieron posible que el nombre llegara hasta la modernidad.
Página del dossier Zegrí sobre el origen del linaje en Fez y el reino nazarí.
SIGLOS XIV–XV · EL REINO NAZARÍ
De Fez a la frontera de Ronda
La reconstrucción familiar sitúa el origen de los Zegrí en Fez y su llegada al emirato nazarí en el siglo XIV. En Ronda adquirieron prestigio militar y se convirtieron en uno de los grandes linajes políticos del reino de Granada, conocidos también por la literatura de los bandos Zegríes y Abencerrajes.
Los Abencerrajes derribaron a Muhammad VIII «el Chico». Los Zegrí se alinearon con los Granada Venegas y con la causa de su restauración.
Muhammad VIII recuperó el trono con apoyos interiores Zegrí y Venegas, la ayuda de Juan II de Castilla y el respaldo hafsí de Túnez. El linaje reforzó su gobierno de Ronda y su influencia hacia Málaga.
La rivalidad con los Abencerrajes volvió a intervenir en la sucesión nazarí; el apoyo Zegrí fue decisivo en el regreso de Muhammad X «el Cojo».
Ante el avance castellano, los Zegrí aparecen en el sector que defendía una posición más combativa frente a la presión de la Corona.
1486–1492 · GUERRA, CAPITULACIÓN Y CONVERSIÓN
Hamet el Zegrí y el último frente de Málaga
La caída del reino convirtió a los antiguos dirigentes nazaríes en vencidos, cautivos, conversos o exiliados. Hamet el Zegrí abandonó Ronda después de su conquista, pasó por la devastada Loja y dirigió la resistencia de Málaga durante el asedio de 1487. Tras la caída de la ciudad sostuvo durante unos días más la fortaleza de Gibralfaro.
Página del dossier dedicada a Hamet el Zegrí y la defensa de Málaga.
El 2 de enero de 1492, las capitulaciones reconocían todavía a treinta y dos casas principales de la sociedad nazarí; entre ellas figuraba el linaje Zegrí. Esa mención enlaza el final político de Granada con la continuidad familiar posterior.
Muhammet al‑Azataor —también nombrado en la tradición familiar como Fernández el Zegrí— fue cabeza del linaje granadino, sobrino de Hamet y hombre cercano a Muley Hacén. Fue bautizado en el proceso impulsado por el cardenal Cisneros y tuvo con Haxa Zegrí a Gonzalo Fernández el Zegrí y Pedro Fernández Zegrí.
Página del dossier con la descendencia de Muhammet y Haxa Zegrí.
El libro y el arca se guardan al abrigo de una habitación cerrada. La luz del candil y los gestos reservados evocan una memoria familiar protegida del exterior, transmitida entre generaciones bajo la presión de la persecución.
SIGLOS XVI–XVIII · DOS ESTRATEGIAS DE CONTINUIDAD
La ciudad y la sierra conservaron el mismo apellido
RAMA 01 · GRANADA
Integración en la oligarquía cristiana
Gonzalo Fernández el Zegrí recibió el bautismo y entró en el nuevo orden como caballero veinticuatro de Granada y miembro de la Orden de Santiago. Su matrimonio con María de Granada Venegas reunió dos linajes nazaríes incorporados a la nobleza cristiana.
Fundación de un mayorazgo para fijar patrimonio, apellido y sucesión.
Alianzas con Granada Venegas, Alarcón, Peralta, Figueroa y otras familias.
Cargos municipales y aspiración a las órdenes de Santiago y Calatrava.
Pleitos continuos por legitimidad, herencia y posesión del vínculo.
RAMA 02 · CAMPILLO DE ARENAS
Arraigo rural, parentesco y repetición
Isabel de Zegrí, hija de Gonzalo y María Hernández Palomino, se instaló en Campillo de Arenas con Juan Tavera «el Africano», morisco convertido. Allí fundaron otro mayorazgo y construyeron una red familiar que enlazó a Zegrí, Tavera, Guevara, Santiago, Román, Ramos, Ochando, Montes, Muñoz y Galián.
Cuatro lotes de poblador situaron a la familia entre los principales propietarios locales.
El mayorazgo exigía conservar los nombres Tavera o Zegrí.
Las dispensas de consanguinidad hacen visible una intensa endogamia.
Las partidas parroquiales permiten seguir la descendencia hasta el siglo XX.
ARCHIVO GENEALÓGICO · ABRIR CADA RAMA
Seis siglos de nombres, enlaces y desplazamientos
La genealogía completa contiene centenares de relaciones. Se presenta por ramas desplegables para conservar la máxima información sin convertir la lectura en una lista interminable.
01Gonzalo Fernández el Zegrí y el mayorazgo granadinoSIGLOS XV–XVII
Gonzalo Fernández el Zegrí, presentado por el dossier como primer cristiano del linaje, fue caballero veinticuatro de Granada y de la Orden de Santiago. Se vinculó a María de Granada Venegas, hija de Cidi Yahya al‑Nayyar —bautizado Pedro de Granada— y Cetti Meriem —María Venegas—; también aparecen Mencía de Almorox y María Hernández Palomino en su historia matrimonial y sucesoria.
Gonzalo + María de Granada Venegas → Luis Fernández Zegrí → Gonzalo Zegrí Alarcón → Luis Zegrí Peralta y Gonzalo Zegrí Alarcón y Peralta.
Luis Fernández Zegrí fue veinticuatro de Granada, caballero de Santiago y heredero del mayorazgo; casó con Isabel de Alarcón y murió en 1578.
Gonzalo Zegrí Alarcón casó con Isabel Porcet de Peralta. Su hijo Gonzalo, casado con María Espinosa de los Monteros, murió sin descendencia y abrió un largo litigio entre la viuda, Diego Salazar Zegrí, Mateo de Guevara y Zegrí y Juan Zegrí.
Gonzalo + María Hernández Palomino → Isabel de Zegrí, nacida en Granada el 24 de octubre de 1524; su legitimidad y su acceso a la herencia fueron materia de pleito.
02Pedro Fernández Zegrí y la rama FigueroaSIGLOS XVI–XVIII
Pedro Fernández Zegrí, bautizado ya adulto, aparece como hijo de Muhammet al‑Azataor. Casó con Mencía López de Zúñiga. La posible falta de legitimidad documental explicaría que sus descendientes no reclamasen directamente el mayorazgo de Gonzalo.
Pedro → Francisco Fernández Zegrí y Zúñiga, además de Hernán López Zegrí, hijo natural.
Francisco participó en la expedición de Vélez de la Gomera de 1525 y en la campaña de Túnez que el dossier fecha en 1555. Fue veinticuatro de Granada entre 1536 y 1578, sufrió quince meses de cautiverio y un rescate de 1.800 ducados; sus tierras de Marcena quedaron dañadas durante la guerra de las Alpujarras. Casó con Inés de Ávila Hermosilla y después con María Carvallo.
Juan Fernández Zegrí y Zúñiga, hijo de Francisco, pleiteó por el mayorazgo contra Diego Salazar Zegrí, Mateo de Guevara y María Espinosa. Casó con Magdalena del Barrio Figueroa.
Pedro Zegrí de Figueroa nació en Granada el 25 de agosto de 1594 y murió el 23 de noviembre de 1643. Casó en 1639 con Jerónima de la Sierra; fueron padres de Juan y Magdalena Zegrí de la Sierra.
Magdalena Zegrí de la Sierra (1641–1697) casó con Tomás Ximénez de Castilla. Su hijo Luis Bernardo Castilla y Zegrí, nacido en 1677, solicitó el hábito de Calatrava en 1705.
03Isabel Zegrí y Juan Tavera «el Africano»DESDE 1524
Isabel de Zegrí llevó la línea de Gonzalo a Campillo de Arenas al casar con Juan Tavera «el Africano», morisco convertido y uno de los pobladores de la nueva villa. La pareja fundó un mayorazgo propio.
Juan Tavera «el Mozo», nacido en 1542, tuvo con María Rayo Fernández a María Tavera Fernández; de ella descendieron José de la Peña Tavera y la rama Peña–Martínez.
Luisa Tavera Zegrí (1546) casó en Montejícar en 1566 con Beltrán de Guevara. Su hija Jerónima Tavera Zegrí casó con Diego de Salazar y originó las líneas Salazar Zegrí y Dávila Zegrí.
Luis Tavera Zegrí nació en 1548 y no dejó descendencia conocida.
María Tavera Zegrí, nacida en 1551, casó con el capitán Francisco Ladrón de Guevara. Esta unión produjo la gran rama rural que heredó el mayorazgo.
Página del dossier sobre Isabel de Zegrí y Juan Tavera el Africano.
04De Tavera y Guevara a Zegrí RamosSIGLOS XVII–XIX
Mateo Ladrón de Guevara y Zegrí (1582) casó en 1608 con Catalina Adán de Milán y heredó el mayorazgo con la obligación de usar Tavera o Zegrí. Sus hijas fueron María Zegrí Ladrón de Guevara y Juliana.
María Zegrí Ladrón de Guevara casó con Jerónimo Jiménez de Alaya. Sus hijos fueron Gonzalo Zegrí de Guevara —general de Costas, sin descendencia—, Bernabé Francisco, Catalina y Andrea.
Andrea casó en 1678 con Manuel Santiago; su hija María Santiago Sánchez Zegrí conservó el apellido en la red de Campillo.
Bernabé Francisco Ladrón de Guevara y Zegrí casó en 1669 con María Medina Alcázar. Fueron padres de Juan Francisco, María y Alejandro.
María de Guevara enlazó con Andrés Román. La secuencia continuó por Francisco Julián Román Guevara, Alfonsa Cáceres Vergara, Juan Román Cáceres y María Yeguas Sánchez.
Alejandro Guevara Zegrí casó en 1717 con Catalina Ruiz Ochando; su hija María Cegrí Ochando casó con Alonso Molinero y testó en 1767.
Juan Francisco Cegrí Ladrón de Guevara casó en Jaén en 1715 y otorgó poder en 1728 para reclamar el antiguo mayorazgo. Sus hijos fueron Gonzalo Bernabé y José Zegrí y Tavera.
Gonzalo Bernabé Cegrí y Tavera (1717) casó primero con María Jesús Carrasco Carrillo y después, en 1754, con Isabel Galián García. Sus hijos José Paulino Cegrí Carrasco y Juan José Ladrón de Guevara y Cegrí continuaron la línea.
José Paulino casó con María Matiana Ramos Gutiérrez; de ellos nacieron Francisco, Inés Polonia y José Cegri Ramos.
05Los Cegrí de Campillo: parentesco y continuidad1773–1940
Inés Polonia Cegrí Ramos, nacida en 1773, casó en 1792 con su pariente Antonio Ramón Román Yeguas mediante dispensa de consanguinidad. Su hija María Loreto Román Cegrí volvió a casar dentro de la red familiar.
Francisco Cegri Ramos casó con Rosa Ochando y heredó el mayorazgo de Juan Tavera e Isabel Zegrí. Sus hijos María, Manuel, Casilda, Antonio, Juan Antonio y Francisco Zegrí Ochando extendieron el apellido.
José Cegri Ramos (1786) casó con María Romero Vázquez. Sus hijos fueron Antonio José, María, Manuel y Francisco Cegri Romero.
Manuel Cegri Romero (1815–1879) casó con María Martínez Sánchez. De sus hijos descendieron los Cegri Galián, Cegri Castro y Cegri Montes.
Manuel Cegri Martínez (1840–1909) y Juliana Galián Lomas fueron padres de Antonio Cegri Galián; sus hijas Julia y Valentina enlazaron de nuevo con parientes Cegri y Galián en 1929 y 1940.
Isabel María Cegri Martínez (1853–1927) casó con Antonio Galián Bedmar. Sus hijos Manuel y Antonio Galián Cegri conservaron el apellido materno.
Antonio de los Santos Cegri Martínez casó con Antonia Jacinta Castro Muñoz; sus hijos Antonia Josefa y Juan Cegri Castro volvieron a enlazar con primos de las ramas Galián y Cegri Pérez.
Página del dossier con una dispensa matrimonial de Campillo de Arenas, fechada en 1792.
06Ramas Pérez Guerrero, León y Zegrí MorenoSIGLOS XVIII–XX
Petrolina Salazar Zegrí casó con Diego Dávila y Nájera. Por Isabel Zegrí Dávila y María Zegrí Dávila, la línea llegó a Juan Pérez Guerrero.
José Pérez Zegrí casó en 1736 con Josefa de León. El archivo conserva un proceso de fe de la Inquisición de Granada por «supersticiones», una huella excepcional de las prácticas vigiladas dentro de una familia públicamente cristiana.
María Zegrí Guerrero casó con Bartolomé Jiménez. La descendencia Jiménez Zegrí y León Zegrí llegó a Juan Nepomuceno de León Zegrí (1766–1846), procurador territorial y propietario, y a José León Zegrí.
Juan Nepomuceno de León Zegrí y Catalina Martín Abril Íñiguez tuvieron once hijos: Fernando, María, Mercedes, Juan Nepomuceno, Antonio, Josefa, Agustina, Francisca, Dolores, Salvador y Catalina.
Fernando León Zegrí (1802–1835) casó con María Angustias Lillo. De esta línea procedieron Bernardino Zegrí Lillo —cuyos hijos quedaron registrados en Córdoba, Almería y Huelva— y Fernando Juan Zegrí Lillo, que formó una rama entre Puerto Rico, el vapor Montevideo y Nueva York.
Antonio León Zegrí (1808), médico establecido en Dalías, casó con Josefa Moreno Escudero. Su hijo Juan Nepomuceno Zegrí Moreno fue sacerdote y fundador de las Mercedarias de la Caridad.
Eduardo Zegrí Barroeta (1887–1928) y Paula Castellanos Pérez, así como José Zegrí Barroeta y Francisca Vargas Alhama, prolongaron las ramas granadinas en el siglo XX.
07De Cegri Muñoz a las familias del siglo XX1851–1967
Antonio José Cegri Romero casó con Antonia Muñoz Quesada. Sus hijos Juan Manuel, Francisco, Leonardo y Encarnación abrieron varias ramas.
Francisco Cegri Muñoz (1854–1926) casó con María Dolores Mesa Castro; fueron padres de Matías Francisco, Antonio y Antonia. Matías casó con su prima Mercedes Zegrí Bueso en 1914.
Leonardo Cegri Muñoz y Mercedes Bueso Barragán fueron padres de Mercedes, Carlos, José, Filomena y Sofía Andrea. Sus matrimonios enlazaron con las familias Zegrí, Olmo, Ramírez y Polo.
Encarnación Cegri Muñoz casó en 1861 con Francisco Montes Olmo.
Juan Manuel Cegri Muñoz (1851) casó en 1879 con Antonia Feliciana Moreno Aguilar. Tuvieron a Antonio José, Juan Purificación, María de la Paz, José María, Antonia y Saturnino.
José María Cegri Moreno (1886–1967) casó en 1914 con María Carmen Marciana Ruiz Rayo.
María de la Paz Cegri Moreno (1883–1924) casó con Manuel San Simplicio Molinero Montes. De nueve hijos sobrevivieron Lucía, Antonia y Juana, cuyo retrato familiar cierra el dossier y prolonga visualmente el linaje en el siglo XX.
Página del dossier con una fotografía de Lucía, Antonia y Juana Molinero Cegrí.
CÓMO SOBREVIVE UN LINAJE PERSEGUIDO
Seis mecanismos de permanencia
01
Un apellido flexible
Zegrí, Zegri, Cegrí y Cegri no son familias distintas: son adaptaciones gráficas producidas por escribanos, parroquias y registros a lo largo del tiempo.
02
El mayorazgo
El vínculo convirtió bienes y memoria en una sola herencia. La obligación de usar Tavera o Zegrí impidió que el nombre se borrara al cambiar de rama.
03
La endogamia
Las dispensas de parentesco de 1672, 1717, 1792, 1817, 1876, 1914, 1918, 1929 y 1940 dibujan una comunidad que volvió repetidamente sobre sí misma.
04
La tierra
Campillo de Arenas, Montejícar, Noalejo y Jaén ofrecieron un territorio estable donde parentesco, propiedad y vecindad pudieron transmitirse juntos.
05
La doble inscripción
La familia fue públicamente cristiana, pero el proceso inquisitorial por «supersticiones» de 1736 recuerda que la vigilancia alcanzaba todavía al interior de la vida doméstica.
06
El archivo
Lo que sobrevivió en secreto terminó registrado por el poder: pleitos, dotes, testamentos, censos, esquelas y partidas permiten reconstruir hoy la continuidad.
Página del dossier con el proceso inquisitorial de José Pérez Zegrí y Josefa de León, en 1736.
GEOGRAFÍA DE LA CONTINUIDAD
El linaje se desplaza, pero no pierde el rastro
01Fez
Origen norteafricano transmitido por la memoria genealógica.
02Ronda y Málaga
Frontera militar, resistencia y derrota final de Hamet.
03Granada
Bibataubín, bautismo, cabildo, mayorazgos y pleitos.
04Campillo de Arenas
Repoblación, tierra, endogamia y continuidad rural.
05Jaén y Montejícar
Parroquias, enlaces familiares y expansión comarcal.
06Dalías, Córdoba, Almería y Huelva
Profesiones, censos y movilidad durante el siglo XIX.
07Puerto Rico y Nueva York
La rama Zegrí Lillo entra en la migración transatlántica.
QUÉ DOCUMENTOS SOSTIENEN ESTA MEMORIA
Un archivo compuesto por capas
01Genealogías e historias impresas
Relato del origen, las guerras nazaríes y las primeras generaciones conversas.
02Mayorazgos y Chancillería
Fundaciones, testamentos, probanzas, respuestas y litigios de sucesión.
03Órdenes militares
Expedientes de Santiago y Calatrava utilizados para probar limpieza, nobleza y parentesco.
04Parroquias y dispensas
Bautismos, matrimonios, defunciones y permisos por consanguinidad o afinidad.
05Economía doméstica
Cartas de dote, poderes, arrendamientos, testamentos y Catastro de Ensenada.
06Edad contemporánea
Padrones, registros civiles, prensa, migración, fotografías y memoria familiar.
DOSSIER Y LECTURAS DE CONTRASTE
Fuentes para continuar la investigación
Esta sección sintetiza Los Zegrí, dossier genealógico de Juan Francisco Asensio Rueda (2018), 147 páginas. Sus transcripciones y reproducciones se han ordenado aquí en una narración cronológica y familiar, junto a estudios académicos sobre permanencia morisca, oligarquías granadinas y repoblación de Campillo de Arenas.
Un linaje no sobrevive porque permanezca inmóvil. Sobrevive porque aprende a cambiar de nombre, de lugar y de lenguaje sin perder el hilo que permite reconocerse.
Los Zegrí atraviesan los siglos mediante hogares, nombres, tierra y parentesco. La permanencia se prolonga en generaciones y enlaces familiares; en el relato del proyecto, el mestizaje permite seguir viviendo mientras cambian los nombres públicos y las relaciones con el poder. Leer el relato de permanencia ↗
GRANADA · ATLÁNTICO · NUEVA ESPAÑA · PERÚ
América morisca: la supervivencia clandestina que cruzó el Atlántico
La expulsión y las prohibiciones no impidieron el paso. Mujeres y hombres moriscos llegaron a los territorios americanos como emigrantes ocultos, criados, artesanos, esclavas, soldados o viajeros provistos de licencias discutidas. Allí reconstruyeron su vida bajo nombres cristianos, matrimonios mixtos y una vigilancia que convertía el origen familiar, una oración aprendida de niña o una acusación de islam secreto en materia judicial.
No formaron una única comunidad visible ni trasladaron intacta una sociedad granadina. Su continuidad fue dispersa, doméstica y mestizada: quedó en expedientes personales, oficios, curaciones, memorias familiares y formas materiales que se combinaron con saberes indígenas, africanos y europeos.
Pedro Chamijo, conocido como Pedro Bohórquez e Inca Hualpa, entra en este relato a través del viajero Acarete du Biscay, que lo llamó «moro». Su trayectoria por el Perú, Chile y los valles calchaquíes abre una historia de nombres cambiantes, nuevas familias y vida bajo el poder colonial.
Su historia reúne los grandes temas de esta sección: movilidad, cambios de nombre, parentesco y vida bajo el poder colonial. En los valles calchaquíes se presentó como Inca y participó en alianzas con comunidades indígenas que defendían su autonomía. Sus intereses y los de esas comunidades no fueron siempre los mismos.
Pomán, la rebelión y la prisión de Lima marcaron su vida hasta la ejecución de 1667. El relato continúa más allá de ese final, hacia sus hijos y hacia una historia americana de familias que siguieron viviendo, mezclándose y formando nuevas generaciones.
Un equipaje reducido y la espera en un puerto gris evocan la incertidumbre de cruzar el océano ocultando el origen. El viaje ofrece una posibilidad de rehacer la vida, atravesada por el temor a la denuncia y a la separación de la familia.
1548la Corona reconoce que seguían pasando a las Indias≈100casos judiciales estudiados por Karoline P. Cook1594María Ruiz declara en México las oraciones de su infancia1621la Ovandina convierte el origen morisco en disputa pública en Lima
LA PRUEBA COMIENZA EN LA PROHIBICIÓN
La Corona prohibía una migración que ya estaba ocurriendo
Para emigrar legalmente se exigía probar una ascendencia cristiana vieja. Las órdenes reales excluían a moriscos, conversos y otros grupos considerados peligrosos para el proyecto de una América católica. Sin embargo, una Real Cédula de 1548 admitía que personas recién convertidas del islam, libres y esclavizadas, junto con sus hijos, han pasado y cada día pasan a esas partes. La misma norma que intentaba expulsarlas dejó constancia de su presencia.
El estudio de Aziz Mahjour denomina esta realidad una «tradición silenciada»: silenciada por las fuentes oficiales y silenciosa por necesidad, porque revelar el origen podía significar expulsión, proceso inquisitorial, pérdida del honor o ruptura de la vida construida al otro lado del océano.
1548 · UNA CÉDULA CONTRA QUIENES YA HABÍAN LLEGADO
Una frase administrativa abre todo un archivo atlántico
La disposición, dirigida a las autoridades indianas, distinguía a personas procedentes de Berbería, a libres convertidos recientemente «de moros a cristianos» y a sus descendientes. Ordenaba localizarlos y sacarlos de los territorios coloniales. Su justificación era explícita: el poder temía que en la tierra donde se estaba implantando el cristianismo arraigara también el islam.
Manuel Toussaint publicó el documento en Arte mudéjar en América (1946), y Mahjour lo convirtió en el centro de su reconstrucción mexicana. Karoline P. Cook amplió después el panorama con cerca de cien expedientes civiles, eclesiásticos e inquisitoriales de los siglos XVI y XVII. Juntos permiten pasar de la deducción a nombres, trabajos, matrimonios y conflictos concretos.
Prohibición: la ley cierra formalmente el paso.
Filtración: licencias falsas, excepciones, esclavitud y redes personales lo mantienen abierto.
Ocultación: el origen queda protegido dentro del hogar, el oficio o una identidad cristiana pública.
Rastro involuntario: la denuncia y el proceso judicial documentan aquello que pretendían borrar.
Página del artículo que reproduce la real cédula de 1548 sobre el paso de moriscos a las Indias.
OCHO MECANISMOS DE PERMANENCIA
Sobrevivir sin una aljama visible
La clandestinidad americana no fue una sola práctica religiosa: fue un repertorio de estrategias para cruzar, asentarse, trabajar, formar una familia y controlar lo que se decía sobre el pasado.
01
Pasar con otro expediente
La licencia podía omitir el linaje, presentar testigos favorables o ser denunciada como falsa. El control de pasajeros fue amplio, pero su aplicación resultó desigual.
02
Llegar dentro de una dependencia
El servicio doméstico y la esclavitud trasladaron a mujeres moriscas sin que ellas decidieran libremente el viaje. Esa condición también podía volverlas menos visibles en la documentación migratoria.
03
Habitar una identidad cristiana pública
Nombre bautismal, sacramentos y matrimonio con cristianos viejos creaban una vida social aceptable sin borrar necesariamente la memoria de origen.
04
Rezar dentro de casa
Las fórmulas aprendidas en la infancia podían sobrevivir como recuerdo íntimo. El caso de María Ruiz muestra la tensión entre la fe enseñada en Granada y la vida construida en México.
05
Protegerse mediante silencio
La disimulación, el qitmān y las prácticas asociadas a la taqiyya ofrecían un lenguaje para ocultar la convicción bajo coacción, aunque cada trayectoria fue distinta.
06
Transmitir un oficio
Calzado, seda, carpintería, yesería, cocina y otros trabajos permitieron insertarse en ciudades coloniales y transportar técnicas sin necesidad de declarar su genealogía.
07
Curar y adivinar
Los tribunales registraron a sanadores y practicantes moriscos en un mundo donde medicina doméstica, oración, reputación y lo que la autoridad llamaba hechicería se superponían.
08
Mestizar la memoria
Matrimonios, vecindad y colaboración con poblaciones indígenas y africanas transformaron los saberes recibidos. La continuidad no fue pureza: fue adaptación.
EXPEDIENTES POR TERRITORIO
De México a Lima: vidas dentro del imperio
Selecciona un territorio. Cada ficha separa la presencia morisca ibérica de otros musulmanes que circularon por el mismo mundo colonial.
MÉXICO · 1594
María Ruiz: una oración de Albolote en la ciudad de México
Nacida en Albolote, cerca de Granada, María Ruiz vivía en México unos cincuenta años después y estaba casada con un mercader de vino cristiano viejo. En 1594 se presentó ante la Inquisición. Recordó que, al llegar una década antes, había intentado recitar las oraciones islámicas aprendidas de niña. Su expediente conserva la escala más íntima de la diáspora: una enseñanza familiar atravesando el océano dentro de la memoria de una mujer.
MÉXICO · 1577
Diego Herrador: un zapatero acusado de ocultar su linaje
El Santo Oficio investigó a Diego Herrador, zapatero residente en México, por haber pasado con licencia falsa y por ser señalado como descendiente de moriscos y de una persona castigada por la Inquisición. El proceso terminó desestimado, pero muestra cómo oficio, movilidad, limpieza de sangre y rumor genealógico podían poner en peligro una vida ya establecida.
CIUDAD DE MÉXICO · SIGLO XVI
Una lista de nombres que conserva la sospecha del paso
Mahjour recoge de Toussaint nombres asociados a la presencia morisca o a su huella onomástica: Diego de la Mezquita, Velásquez Mudarra, Hernando Tarifa, Diego de Azamir, Pedro Morón, Francisco Vendabal —leído como Ben Abal—, Alonso Benavides, Alonso de Mora y Alonso Zambrano. La lista funciona como ruta de archivo, no como genealogía automática: cada nombre exige cruzar procedencia, licencia y expediente.
MÉXICO · SEDA Y CIUDAD
Zumárraga quiso traer granadinos para enseñar la seda
El primer obispo de México, Juan de Zumárraga, propuso llevar moriscos de Granada para cultivar seda y enseñar el oficio a población indígena. La Corona aprobó la iniciativa, aunque Mahjour indica que el proyecto no se ejecutó como estaba previsto. Aun así, el artículo localiza trabajo morisco en el sector y recuerda el proyecto de una alcaicería en las casas de Cortés; las calles que conservaron ese nombre terminaron integradas en la calle Palma.
01Casa, mobiliario y vida cotidianaABRIR / CERRAR
La investigación de Toussaint, resumida por Mahjour, encontró un vocabulario doméstico de raíz andalusí o mudéjar en inventarios y costumbres: alfombras llamadas moriscas o turcas, guadamecíes de cuero trabajado, estrados con cojines, mesas bajas, celosías de madera y biombos. La casa novohispana hizo suyos materiales y formas de vida que habían cruzado desde la Península. El relato reconoce en esas transformaciones una cultura que continuó al mezclarse con nuevas experiencias americanas.
En Puebla, el artículo relaciona con esa transmisión dulces como alfajores, alfeñiques, camotes y preparaciones de almendra. La cocina ilustra el mecanismo general: una técnica viaja, encuentra ingredientes y manos nuevas, y deja de percibirse como extranjera.
02Arquitectura mudéjar y trabajo indígenaABRIR / CERRAR
Capillas abiertas que recuerdan la organización espacial de una mezquita, alfarjes y artesonados, lacerías, yeserías geométricas, bóvedas de nervaduras, pilares octogonales, arcos de herradura o polilobulados, almenas escalonadas, ladrillo y azulejo forman el repertorio que Mahjour sigue en la arquitectura mexicana. Señala la desaparecida capilla de San José de los Naturales y la Capilla Real de Cholula, además de la tradición cerámica de Puebla.
La clave no es imaginar edificios granadinos copiados sin cambios. Carpinteros, albañiles y artesanos indígenas recibieron modelos ibéricos, los tradujeron con materiales locales y produjeron una síntesis americana. La huella mudéjar incorpora a la casa y al oficio americanos una conversación de saberes, personas y formas de habitar que enlaza ambas orillas.
03Del periodo virreinal al orientalismo del siglo XIXABRIR / CERRAR
Mahjour prolonga la observación hasta el siglo XIX: menciona el patio de lenguaje morisco del Círculo Católico de Puebla y el Pabellón Morisco de Ciudad de México. Aquí ya no se trata de clandestinidad familiar, sino de la reaparición pública y estética de un imaginario islámico que había quedado incorporado al repertorio nacional.
PERÚ · PRIMERA CONQUISTA
Beatriz de Salcedo: de esclava morisca a encomendera en Lima
Beatriz de Salcedo llegó desde la Península en condición de esclavitud durante los primeros años de la conquista. La reconstrucción microhistórica de Houda Berkani, apoyada en registros del Archivo General de Indias, sigue su integración, su familia y su ascenso hasta convertirse en encomendera y figura influyente de Lima. Su trayectoria demuestra que las moriscas no fueron solo acompañantes anónimas: podían negociar, acumular patrimonio y dejar descendencia dentro del orden colonial.
PERÚ · SIGLO XVI
Las «esclavas blancas» y una migración femenina forzada
Los estudios de Juan Cáceres Enríquez sitúan a mujeres moriscas esclavizadas en el Perú del siglo XVI. Su presencia obliga a leer los registros domésticos, notariales y sucesorios: muchas atravesaron el Atlántico como propiedad de conquistadores o funcionarios y aparecen en las fuentes mediante ventas, servicios, uniones y herencias, no como pasajeras libres.
RUTA DE ALMAGRO
La cifra de doscientos como pista historiográfica
Mahjour recoge la estimación de que alrededor de doscientos moriscos se enrolaron en la empresa de Diego de Almagro. La cifra revela hasta dónde llegó la tradición historiográfica sobre una participación oculta en la conquista del Perú y de Chile; su mayor valor es abrir una búsqueda nominal en listas de expedicionarios, licencias y procesos.
LIMA · 1621
La Ovandina: linajes honorables bajo acusación
Tras publicarse La Ovandina, obra que ensalzaba familias nobles de Lima, sus adversarios denunciaron que varias descendían de moriscos y conversos y que habían pagado cincuenta ducados por aparecer en el libro. Un poema satírico hizo circular la acusación. El episodio muestra que el origen morisco podía sobrevivir como memoria privada, arma política y disputa sobre quién tenía derecho al honor colonial.
01 · CARIBE
La primera puerta americana
Puertos, islas y flotas convirtieron el Caribe en filtro y escala. La investigación de Cook documenta que moriscos desafiaron las restricciones y se asentaron en territorios americanos prohibidos; el tránsito marítimo explica por qué una historia pensada desde México o Lima comienza antes, en redes atlánticas móviles.
02 · TIERRA FIRME
De los puertos a las ciudades interiores
Mercaderes, criados, soldados y artesanos podían cambiar de jurisdicción después del desembarco. La movilidad hacía que el control de la Casa de Contratación no equivaliera al control de toda una vida colonial.
03 · TRIBUNALES
México, Lima y Cartagena como red de vigilancia
Los grandes distritos inquisitoriales americanos recibían denuncias sobre religión, linaje, curación o palabra. Esa red produjo un archivo fragmentario: registra sobre todo a quien fue acusado, no a todas las personas que lograron vivir sin proceso.
04 · REGRESOS Y CARTAS
El Atlántico no funcionó en una sola dirección
Noticias, dinero, permisos, testigos y reputaciones circularon entre ambos continentes. La identidad podía ser investigada en España mediante declaraciones tomadas en América, y una acusación peninsular podía alcanzar a quien ya llevaba décadas asentado.
MUSULMÁN NORTEAFRICANO · NO MORISCO
Estebanico de Azamor
Originario de Azemmour, en Marruecos, Estebanico llegó esclavizado, sobrevivió a la expedición de Narváez y atravesó amplios territorios con Cabeza de Vaca antes de servir como guía hacia Cíbola. Habló lenguas indígenas y actuó como mediador. Su trayectoria amplía la conversación entre África, la Península y América: historias distintas que se encuentran en el mapa de la presencia musulmana y de las poblaciones perseguidas.
EL PACÍFICO · OTRA HISTORIA MUSULMANA
Alexo de Castro, de Manila al tribunal de México
Este soldado mestizo de las Molucas fue detenido en 1643 bajo sospecha de practicar el islam en secreto en Manila y terminó procesado en México. Su expediente muestra que el espacio colonial vigilaba conjuntamente a moriscos, conversos y otros nuevos cristianos móviles, aunque sus historias y orígenes fueran diferentes.
MUJERES, HOGAR Y TRANSMISIÓN
Lo que el archivo público solo alcanza cuando entra en la casa
La migración morisca fue descrita a menudo como masculina, pero los casos de María Ruiz y Beatriz de Salcedo obligan a mirar el hogar. En la casa se memorizaban oraciones, se preparaban remedios, se cocinaba, se criaban hijos, se negociaban matrimonios y se decidía qué parte del origen podía nombrarse.
La ausencia de una aljama reconocida hizo que muchas prácticas perdieran su marco comunitario y se volvieran individuales o familiares. El matrimonio mixto no significó una desaparición inmediata: creó nuevos parentescos y, con ellos, una memoria más difícil de separar en categorías puras. La supervivencia clandestina americana fue precisamente esa transformación.
La comunidad visible se dispersó; la memoria aprendió a vivir en personas, casas, oficios y mezclas.
TRES CAPAS QUE NO DEBEN CONFUNDIRSE
Persona, práctica y forma cultural
01
Presencia biográfica
Una persona identificada como morisca o acusada de serlo en una licencia, un proceso, un testamento o una relación de pasajeros. María Ruiz, Diego Herrador y Beatriz de Salcedo pertenecen a esta capa.
02
Supervivencia doméstica
Oraciones, silencios, curaciones, matrimonios y memoria familiar. Su rastro aparece cuando una denuncia o declaración rompe la privacidad.
03
Herencia cultural mudéjar
Artesonados, azulejos, dulces, muebles y técnicas que podían circular mediante muchos agentes. Es una continuidad andalusí transformada, pero no una prueba genealógica individual.
CRONOLOGÍA ATLÁNTICA
De Granada a la disputa por el honor americano
Granada y América entran en un mismo programa de expansión
La conquista del reino nazarí y el primer viaje colombino quedan enlazados en la ideología de una monarquía católica que proyecta su frontera hacia el Atlántico.
Conversión forzosa en Granada y Castilla
La población musulmana bautizada pasa a ser vigilada como nueva cristiana; religión, origen y lealtad se convierten en una sola sospecha.
Una Real Cédula admite el paso continuado
El poder ordena expulsar de las Indias a recién convertidos del islam y a sus hijos porque ya estaban llegando y asentándose.
Diego Herrador ante la Inquisición mexicana
La acusación de licencia falsa permite ver el mecanismo concreto de un cruce prohibido y la investigación de un linaje.
María Ruiz recuerda sus oraciones granadinas
Su autodenuncia transforma una memoria doméstica en expediente colonial.
La expulsión general multiplica el valor del silencio
Quien ya estaba en América podía quedar fuera del alcance inmediato de la expulsión peninsular, pero no de la sospecha sobre el origen.
La Ovandina abre una guerra de genealogías en Lima
El término morisco funciona como acusación contra familias integradas en la élite local.
El repertorio islámico reaparece como estilo público
El Pabellón Morisco y otros edificios convierten en lenguaje monumental lo que durante siglos había circulado bajo nombres mudéjares, orientales o domésticos.
UNA PALABRA, DOS HISTORIAS
«Morisco» no siempre significa descendiente de musulmanes ibéricos
USO IBÉRICO Y RELIGIOSO
Morisco o morisca
Persona musulmana de la Península convertida al cristianismo, o su descendencia, sometida a estatutos, sospechas y prohibiciones migratorias. Este es el sentido principal de esta sección.
USO DE CASTA EN EL SIGLO XVIII
La etiqueta colonial «morisco»
En cuadros y clasificaciones de castas novohispanas, la misma palabra podía designar una combinación de ascendencias —frecuentemente la descendencia de español y mulata— sin relación necesaria con el islam ni con una familia morisca peninsular. Confundir ambos usos fabrica genealogías falsas.
PISTAS TRANSMITIDAS POR EL DOSSIER
Nombres y relatos que todavía reclaman archivo
Mahjour reúne además noticias procedentes de Toussaint y de comunicaciones orales. Se conservan aquí como rutas de investigación, indicando el tipo de fuente que las transmite.
01
Cuatro procesados por el «Tribunal del Mar»
El artículo remite, a través de Míkel de Epalza y otros autores, a cuatro moriscos juzgados en un tribunal marítimo. La pista invita a reconstruir puertos, nombres y jurisdicciones.
02
Rodrigo de Triana y Larache
Mahjour transmite una información oral de Rodolfo Gil Grimau según la cual Rodrigo de Triana habría sido morisco y habría terminado enterrado en Larache. Es una memoria historiográfica que debe seguirse hacia fuentes nominales.
03
La ausencia de procesos islámicos visibles
Toussaint observó abundantes causas por judaísmo en el Archivo General de la Nación y ninguna serie musulmana equivalente. Mahjour interpreta ese silencio como eficacia de la ocultación; Cook demuestra que los casos aparecen dispersos bajo acusaciones de licencia, linaje, curación y religiosidad.
DOS PÁGINAS DEL ESTUDIO INCORPORADO
Leer el documento junto a la reconstrucción
Las imágenes proceden del volumen de actas aportado a este archivo. Pueden ampliarse y recorrerse con los botones, las flechas del teclado o un gesto lateral en pantalla táctil.
Primera página del artículo de Aziz Mahjour sobre la presencia morisca en México.Página del artículo que reproduce la real cédula de 1548 sobre el paso de moriscos a las Indias.
FUENTES PRIMARIAS, ESTUDIOS Y LECTURAS
Un archivo para continuar la investigación
La sección parte del artículo de Aziz Mahjour y lo amplía con investigación académica basada en expedientes americanos. Los enlaces conducen a editoriales universitarias, revistas científicas y descripciones de archivo.
En América, la permanencia morisca no levantó una frontera separada: cruzó la prohibición, entró en la casa y se volvió parte de una sociedad nueva sin dejar de cargar la memoria de Granada.
La continuidad también cruzó el océano. Las familias moriscas se integraron y mezclaron con otras poblaciones americanas; sus descendencias forman parte de aquellas sociedades, mientras los vínculos atlánticos prolongan una historia nacida dentro de España. Leer el relato de permanencia ↗
ARCHIVO NOMINAL NAVEGABLE
Registros de Garví, Navalón y reclutas: continuidad familiar de Riópar y el corredor oriental
Selecciona una serie y recorre sus nombres. Los registros enlazan el Riópar del siglo XVI, el corredor oriental del XIX y la generación que todavía aparece en la memoria oral.
LIBROS PARROQUIALES DIGITALIZADOS
Garví: un apellido inscrito en Riópar durante siglos
1555–1824
ESPÍRITU SANTO · RIÓPAR
Los índices parroquiales permiten atravesar casi tres siglos con nombres, fechas y enlaces. La línea Garví se cruza con López, Tauste, Amores, Zafra, Peña, Rodríguez y de la Viña dentro del mismo foco serrano.
01
8 SEP 1555Francisco López GarvíJuan López Garví · Mari Rodríguez
El registro sitúa juntos López y Garví en la parroquia del Espíritu Santo de Riópar.
Bautizado el 14 de septiembre; cierra la secuencia inmediata Garví–Tauste conservada en los índices.
06
1805–1824Amores · Rodríguez · de la Viña · GarvíAntonia Garví · Eugenia Garví y sus familias
Los bautismos muestran cómo el apellido entra en nuevas casas sin abandonar el territorio parroquial de Riópar.
La vida se enlaza de una generación a otra. Los nombres y los matrimonios acercan la permanencia a los hogares y al mestizaje: una historia familiar que puede seguir viviendo cuando el origen deja de nombrarse. Leer el relato de permanencia ↗
ARCHIVO ABIERTO · FC-CAUSA_GENERAL,1015,EXP.68
Causa General de Riópar (1939–1941): seis apellidos de la red local en nueve folios
Recorre la pieza municipal de Riópar página a página. El facsímil, la lectura selectiva y los nombres se mantienen juntos para que el archivo pueda examinarse, no solo citarse.
CAUSA GENERAL DE ALBACETE06 / 09
Folio 6 de la Causa General de Riópar con una extensa lista manuscrita de personas sospechosas
FOLIO 06OCT 1936–ENE 1937 · FIRMADO 11 MAY 1939
LECTURA DEL DOCUMENTO
Profanaciones: el folio de la convergencia
El folio reúne en una sola columna varios de los grupos familiares prioritarios de la investigación sobre Riópar.
Entre los nombres legibles figuran Gervasio Valdelvira Amores, Eusebio Castillo Peinado, Agustín Mañas Valdelvira, Antonio López González, Ladislao Valdelvira Gil y Crescencio Garví Labiña o Laviña.
La mirada represiva vuelve a encontrar a personas de las mismas tierras y redes familiares. Nuestro relato escucha detrás de sus columnas una memoria social de miedo, protección y dignidad, y la conecta con las luchas populares desde una lectura de larga duración. Leer el relato de permanencia ↗
ARCHENA · RIÓPAR · ANDALUCÍA · MEMORIA SOCIAL
Dos memorias moriscas ante el poder
Miguel Banegas es, por la ascendencia que él mismo reivindica, un descendiente de origen morisco. Su memoria familiar permite observar una de las grandes fracturas abiertas tras la conquista: una parte de los linajes andalusíes buscó continuidad dentro de las instituciones de la monarquía cristiana; otra, arraigada en aldeas, montes y campos, prolongó desde abajo la resistencia de un pueblo desposeído.
01
EL RELATO DE MIGUEL BANEGAS
Un descendiente morisco contado desde la alcaldía, la heráldica y la monarquía
Miguel Banegas reconoce su origen morisco en la genealogía que conserva y transmite. Su caso muestra que la descendencia morisca no desembocó en una sola identidad política: una de sus ramas ascendió dentro del nuevo orden, adoptó sus símbolos y terminó narrándose mediante la fidelidad monárquica, los cargos públicos y la aspiración nobiliaria.
Miguel Banegas sitúa el comienzo de esta memoria en José Banegas y Ruiz de Alarcón, alcalde de Archena, a quien vincula con Isabel II y con el intento de recuperar un antiguo título familiar que denomina Marquesado del Cerro del Sol. Según su narración, aquella documentación pasó después a José Banegas de Luna, secretario del Ayuntamiento de Archena, y más tarde a Miguel Banegas del Castillo.
La Guerra Civil ocupa el lugar de la gran ruptura: el archivo habría sufrido incendio, dispersión y robo, mientras Miguel Banegas Guillén del Castillo —recordado por la familia como monárquico— fue encarcelado bajo las autoridades republicanas. Tras salir de prisión dedicó buena parte de su vida a recomponer los papeles perdidos; Miguel presenta su trabajo actual como continuación de aquella tarea.
El relato se completa con imágenes del Palacio de Cetti Meriem, el escudo de los Granada Venegas, un retrato atribuido a Pedro de Granada y la memoria del marquesado de Campotéjar. Leído como memoria social, su vocabulario es revelador: linaje, archivo, escudo, palacio, cargo municipal, título y fidelidad monárquica.
UNA MISMA RAÍZ · DOS POSICIONES SOCIALES
La conquista no borró al pueblo morisco: fragmentó su futuro. Unos negociaron su lugar dentro del orden vencedor; otros continuaron combatiendo desde los márgenes de ese mismo orden.
PALACIO · DOCUMENTO · PRIVILEGIO
La vía de las élites integradas
Algunos linajes andalusíes convertidos conservaron posición, propiedades y memoria familiar mediante el servicio a la Corona y la entrada en las instituciones cristianas. La supervivencia adoptó aquí la forma de una negociación con el poder.
Conversión pública e incorporación al orden de los vencedores.
Cargos municipales, alianzas, patrimonio y aspiraciones nobiliarias.
Una identidad conservada como genealogía, heráldica y archivo privado.
En la memoria de 1936, defensa de la monarquía, la propiedad y el orden heredado.
El colaboracionismo de élite podía proteger a una rama familiar, pero también la vinculaba a las estructuras que habían perseguido, convertido y desposeído al conjunto de su pueblo.
ALDEA · ORALIDAD · RESISTENCIA
La vía popular: de la clandestinidad a la rebelión
En lugares como Riópar Viejo y El Villar, la continuidad no necesitó escudos ni reconocimiento real. Permaneció en las casas, los parentescos, los gestos religiosos transformados y una memoria de resistencia que, al cambiar los siglos, encontró nuevos lenguajes políticos.
Arraigo en la tierra mediante redes familiares y comunidades rurales.
Prácticas domésticas y clandestinas fuera de las instituciones oficiales.
De los monfíes al bandolerismo social: el monte como refugio frente a la autoridad.
Del anarquismo rural al campo republicano: tierra, libertad y rechazo de las jerarquías.
Aquí la resistencia no se custodió en un palacio: sobrevivió entre quienes trabajaban una tierra que no poseían y reapareció como rebeldía campesina frente al cacique, la Iglesia y el Estado.
La ropa gastada, los rostros cansados y el regreso por el olivar sitúan el relato en la dureza del trabajo rural. La escena evoca la vida campesina, sus solidaridades y la memoria de quienes tuvieron que resistir para seguir perteneciendo a esta tierra.
DE LOS MONFÍES A 1936 · HERENCIA DE LOS MORISCOS NO EXPULSADOS
La herencia de los moriscos no expulsados encuentra nuevos lenguajes
El recorrido del proyecto parte de los moriscos que permanecieron y de sus descendientes mestizados con cristianos viejos, familias de ascendencia judía, gitanos y otras poblaciones. Nuestra tesis es que los descendientes de ese mestizaje heredaron una rebeldía nacida del trauma secular de la persecución inquisitorial y de la limpieza de sangre: una memoria social, transmitida en la vida compartida, que podía expresarse sin recordar ya su procedencia.
01 · SIGLOS XVI–XVII
Monfíes: la resistencia que el poder llamó bandolerismo
Después de la conquista y las conversiones forzosas, muchos moriscos huidos encontraron refugio en las sierras. La documentación oficial los nombró delincuentes; eran la primera expresión armada de una resistencia cuya herencia continuarían los moriscos que lograron quedarse.
02 · SIGLO XIX
Bandolerismo social: el monte protege al rebelde
En la lectura de este proyecto, los campos y las sierras guardan una memoria social del refugio. El bandolero protegido por las comunidades pobres representa aquí la continuidad de la ayuda mutua y del rechazo al abuso, aun cuando el nombre de morisco había dejado de ocupar la vida pública.
03 · 1868–1936
Anarquismo: la rebeldía campesina se organiza
El anarquismo andaluz ofrece a este relato un lenguaje moderno de tierra, libertad y acción colectiva. Interpretamos esa rebeldía desde la memoria social de las familias perseguidas y de su mestizaje: la resistencia se organiza en nuevas comunidades y encuentra palabras para disputar el poder.
04 · 1931–1939
República y guerra: dos memorias frente a frente
La promesa de reforma y la guerra de 1936 reúnen en este relato memorias enfrentadas de una misma tierra. Seguimos especialmente la experiencia popular, jornalera y anarcosindicalista como una nueva escena de la lucha por la dignidad y de la oposición a las jerarquías heredadas.
La epifanía: reconocer al morisco bajo el jornalero rebelde
Tras la matanza de Casas Viejas, Blas Infante no vio en los campesinos insurrectos a unos extraños ni a delincuentes sin historia. Al evocar a Seisdedos, lo llamó felah mengu y contempló en los jornaleros perseguidos la continuidad humana de los andalusíes expulsados de su propia tierra.
«Los jornaleros andaluces […] tal como sus padres moriscos».
Blas Infante, A la Junta Liberalista de Andalucía
La imagen política de Infante reconoce a los herederos de los moriscos bajo el jornalero perseguido. El proyecto recoge esa revelación como centro de su lectura: una continuidad andalusí y mestiza que vuelve a reclamar tierra, dignidad y libertad en los lenguajes de su propio tiempo.
Tradiciones Moriscas prolonga esa mirada hasta Riópar y la conecta también con el flamenco. Claves de clandestinidad, mestizaje, memoria familiar, refugio y protesta se reúnen en nuestra interpretación de una larga disputa por pertenecer a la tierra y por vivir con dignidad.
GUERRA CIVIL · LECTURA DE LARGA DURACIÓN
La fractura reaparece dentro de una misma tierra
De un lado aparece Miguel Banegas, descendiente de origen morisco cuya familia se representa mediante la monarquía, los cargos y una ascendencia aristocrática. Del otro está la corriente de descendencia popular que esta investigación reconoce en las familias rurales atravesadas por la pobreza, el anticlericalismo, el anarquismo y la confrontación con las autoridades.
El contraste de este relato es social: patrimonio, trabajo, acceso a las instituciones y relación con la Iglesia abrieron memorias distintas. Las luchas populares y las fidelidades conservadoras se leen desde esas posiciones, dentro de una España donde la ascendencia morisca atravesó vidas y decisiones diferentes.
Los descendientes moriscos no quedaron fuera de la historia española: participaron desde posiciones contrarias en su conflicto central. La familia monárquica de Banegas y el campesinado rebelde pertenecen al mismo país y a una memoria dividida por el poder.
Entre el escudo y la memoria oral, entre el palacio y la aldea, entre la integración y la resistencia, el pueblo morisco no desapareció: siguió disputando desde dentro la España que debía ser.
La propuesta de este capítulo interpreta la rebeldía como memoria social de una persecución prolongada: una herencia de experiencias, silencios y solidaridades que pudo encontrar nuevas expresiones en el flamenco y en las luchas populares. Leer el relato de permanencia ↗
ARCHIVO ORIENTAL · DEL BARRIO AL ÁRBOL
Alcaraz y Crevillent: permanencia morisca documentada en el corredor oriental
El primero conserva una comunidad dentro del plano urbano; el segundo permite atravesar la expulsión siguiendo nombres y generaciones.
PUERTA DE MORCILMORERÍACALLE DE LAS LOSAS
ALCARAZ
1447 → 1561 → 1599
Franquicia de poblamiento, padrón de la Morería y localización renovada junto a la puerta de Morcil.
Entre el barrio y la sierra, el relato une arraigo, parentesco y protección mutua. La figura del rebelde se lee desde esa comunidad de vida: personas que defendieron un lugar y unas redes frente a la desposesión y al poder. Leer el relato de permanencia ↗
TESTIMONIO PUBLICADO · MOJÁCAR · JUNIO DE 1976
Comunidad musulmana clandestina de Mojácar y Vejer, oración en cuevas y emigración a Argentina antes de 1939
Murieron para vivir conserva la memoria de un hombre educado en el Islam por sus padres, vinculado a otras familias andaluzas y capaz de hablar árabe después de décadas en Argentina.
Portada de Murieron para vivir, de Francisco López Barrios y Miguel José Hagerty, publicada en 1983.
69–72PÁGINAS DEL RELATO
Un hombre de Mojácar reconoció el árabe y abrió una geografía de familias musulmanas españolas
El relato comienza cuando dos estudiantes sirios conversan en árabe. El hombre responde en un registro culto, explica que nunca vivió en África ni en Oriente y atribuye su fe y su lengua a la educación recibida de sus padres.
Recuerda otras casas cristianas en público y musulmanas dentro de la comunidad, oración colectiva en cuevas de Vejer orientadas hacia La Meca y una red que auxilió a su familia durante el viaje hasta Cádiz.
Una mujer tapada en una calle del Mojácar histórico.Mujeres tapadas junto a un arco de Mojácar.
Árabe, Islam doméstico y memoria de varias familias.
02VEJERCuevas de oración hacia La Meca
Acceso reservado, reunión comunitaria y punto de orientación interior.
03ANDALUCÍACasas que prestan auxilio
Alimento y alojamiento ofrecidos por miembros de la misma comunidad.
04CÁDIZ → ARGENTINAEmigración ante la persecución
La salida traslada la continuidad andaluza a Buenos Aires.
051976Regreso, reconocimiento y silencio
Reconoce el lugar de oración y desaparece cuando se plantea la exposición pública.
Tres jóvenes recorren una calle de Mojácar hacia 1960.Imagen aportada por el investigador · marca visible #AlmeriaBWDos mujeres transportan cestos por una calle del Mojácar histórico.Imagen aportada por el investigador · marca visible #AlmeriaBWFORMA DE LA SUPERVIVENCIA
Una comunidad dispersa seguía reconociéndose
El testimonio reúne las cinco capas que definen la permanencia: familia, lengua, rito, ayuda mutua y miedo a la publicidad.
familiaárabeoraciónredsilencio
La casa y la red de auxilio sostienen aquí el hilo de la pertenencia. La emigración trasladó una historia nacida en España sin romper sus vínculos; las familias y sus descendencias prolongan esa memoria a ambas orillas del Atlántico. Leer el relato de permanencia ↗
HISTORIOGRAFÍA Y ARCHIVO INQUISITORIAL · 1728–1731
Granada: 250 mahometizantes, linajes endogámicos y prácticas islámicas clandestinas más de un siglo después de 1609
La investigación de Mercedes García-Arenal permite ver comunidad donde el expediente inquisitorial intentó aislar culpables: Figueroa y Aranda, seda, matrimonios, nombres musulmanes, comidas, plegarias y conexiones con la diáspora.
El proceso abre una ventana sobre hogares que seguían ahí. Leemos los ritos y los parentescos como parte de una vida defendida frente a la persecución, una memoria social que continuó dentro de familias integradas y mezcladas con su entorno. Leer el relato de permanencia ↗
ARCHIVO TESTIMONIAL · SIGLOS XVIII–XX · PUBLICADO EN 1996
Ali Kettani: musulmanes clandestinos en Granada, las Alpujarras, Málaga, Almería y la diáspora hasta el siglo XX
Selecciona uno de los ocho expedientes. La lectura completa identifica la voz de origen y explica extensamente cómo sobrevivieron el secreto familiar, el salat, Ramadán, el Corán, los espacios de oración, la lengua y las redes migratorias.
MARCO HISTÓRICO · ANTES DE 1975 · HASTA LOS AÑOS SETENTA
Musulmanes secretos en España y una emigración continua hacia Marruecos
TIPO DE FUENTEInterpretación histórica y experiencia personal de Ali KettaniVOZ DE ORIGENRespuesta directa de Ali Kettani a Hashim I. Cabrera
Kettani sitúa la clandestinidad contemporánea dentro de un marco preciso: antes de 1975 la identidad musulmana pública era prácticamente imposible, mientras una corriente de españoles de la Península seguía marchando a Marruecos y formando allí familias musulmanas.
En la entrevista, Kettani organiza la historia reciente en tres umbrales. Antes de 1975, explica, los musulmanes conocidos en España vivían de manera prácticamente secreta; antes de 1980 resultaba muy difícil constituir una asociación musulmana; y antes de 1989 el Islam podía ser tolerado, pero todavía carecía de reconocimiento jurídico pleno. Su relato no comienza con la apertura institucional: comienza con personas que ya estaban allí y cuya seguridad dependía de no hacerse visibles.
Al preguntarle por una continuidad islámica durante los dos siglos anteriores, Kettani recuerda que hasta la década de 1970 hubo una emigración sostenida de españoles procedentes de la Península hacia Marruecos. Allí declaraban públicamente su Islam, contraían matrimonio y permanecían con sus familias. Cuando el entrevistador quiso separar a esos emigrantes entre conversos nuevos y musulmanes antiguos, Kettani rechazó una clasificación tajante: la propia clandestinidad impedía saber en cada caso si la declaración pública inauguraba una fe o devolvía visibilidad a una pertenencia familiar anterior.
La otra orilla conservó también apellidos y genealogías españolas. Kettani menciona a los Vargas de Rabat, cuya llegada sitúa en el siglo XVIII, y a familias más recientes integradas en distintas ciudades marroquíes. Para él, la salida hacia Marruecos no fue solamente ruptura o exilio; fue uno de los mecanismos mediante los cuales una memoria religiosa imposible de expresar en España pudo convertirse de nuevo en vida comunitaria abierta.
En la lectura de este proyecto, estos encuentros y recuerdos enlazan la pertenencia familiar con el presente: generaciones que siguieron viviendo, se mezclaron con otras y transmitieron distintas memorias de la persecución y del arraigo.
secreto anterior a 1975emigración peninsulardeclaración pública en Marruecosfamilias hispanomarroquíesapellidos españoles en Rabat
Quién vio, quién recordó y quién pidió investigar cada supervivencia
La entrevista contiene encuentros personales de Kettani, recuerdos que otras personas le comunicaron y una experiencia aportada por Hashim I. Cabrera. Mostrar esa cadena hace más legible el archivo y evita atribuir una voz a quien no la pronunció.
01
Personas conocidas directamente por Kettani
El granadino encontrado en Dinamarca, el arquitecto malagueño y una persona de la familia Mulay en Argentina comunicaron sus historias al propio Kettani.
02
Memorias familiares y locales transmitidas a Kettani
El salat del abuelo alpujarreño y los mihrabs recordados en sótanos llegaron mediante familiares y habitantes de pueblos que conservaban la escena o el lugar.
03
Testimonio de Cabrera comentado por Kettani
Hashim I. Cabrera presenció en 1982 la conversación del anciano almeriense; Kettani pidió registrar el indaliano y orientar la búsqueda hacia la Alpujarra almeriense.
ANATOMÍA DE LA CONTINUIDAD
Siete formas en que el Islam permaneció bajo clandestinidad y dispersión
01FAMILIA
Secreto entre generaciones
Abuelas, padres y abuelos deciden qué transmitir, cuándo hablar y cómo proteger a los menores.
02CUERPO
Lavado, orientación y postración
El salat permanece como secuencia corporal incluso cuando la generación siguiente ha perdido su nombre.
03CASA
Mihrabs en sótanos
La arquitectura doméstica absorbe el espacio de orientación y reunión que la mezquita pública ya no puede ofrecer.
04TIEMPO
Ramadán fijado en diciembre
El ayuno sobrevive, mientras el aislamiento inmoviliza un calendario que ya no puede actualizarse comunitariamente.
05TEXTO
Un Corán heredado y transformado
La familia conserva el libro y su aprendizaje hasta que el contacto posterior permite revisar lo transmitido.
06LENGUA
Palabras e indaliano
Kettani habla de vocabulario heredado; Cabrera aporta el encuentro almeriense que el entrevistado pide investigar.
07DIÁSPORA
Marruecos y América
La salida dispersa los hogares, pero abre territorios donde la pertenencia puede expresarse y transmitirse públicamente.
RECORRIDO DOCUMENTADO EN LA ENTREVISTA
Del apellido español conservado en Rabat a la publicación del archivo testimonial en 1996
SIGLO XVIIIVargas en Rabat
Una familia de origen español se integra en Marruecos.
HASTA LOS 70Emigración continua
Españoles de la Península marchan a Marruecos y forman familias musulmanas.
1973Confidencia granadina
Kettani conoce en Dinamarca al nieto de la mujer que custodió el secreto.
1982Indaliano en Almería
Cabrera presencia el encuentro lingüístico que Kettani pide registrar.
1990Casarrabonela
Comienza la recuperación pública de una celebración islámica.
1996Verde Islam
La entrevista reúne y publica el mapa testimonial.
Las generaciones descritas por Kettani sitúan el relato en el umbral de nuestro propio tiempo. El silencio, el gesto y la ayuda familiar conservaron pertenencias que el mestizaje y la vida cotidiana hicieron también parte de la sociedad española. Leer el relato de permanencia ↗
ANDALUCÍA · MARCHENA · DESPUÉS DE 1609
Marchena: permanecer, regresar y defender un hogar
En 1613, familias moriscas de Marchena seguían defendiendo su derecho a quedarse. Matrimonios, genealogías y retornos permiten seguir una permanencia que las órdenes de expulsión no borraron. [1]
La puerta casi cerrada, la atención hacia el exterior y los papeles guardados entre las manos evocan una vida familiar amenazada. El hogar protege a quienes intentan permanecer, conservar sus vínculos y defender su lugar sin exponerse a la denuncia.
Defender la casa era defender el derecho a seguir perteneciendo. En Marchena reconocemos hogares que resistieron a la expulsión y redes de parentesco que enlazan la permanencia con nuevas generaciones y con una sociedad cada vez más mezclada. Leer el relato de permanencia ↗
CARTOGRAFÍA DE LA PERMANENCIA
Moriscos que permanecieron, regresaron y se ocultaron después de la expulsión de 1609
Selecciona una ruta y recórrela nodo a nodo. Cada itinerario enlaza fechas, casas, oficios y apellidos que vuelven visible la permanencia.
El proceso de Diego Díaz convierte el retorno morisco en una biografía: expulsado a Francia y después a Argel, volvió dos veces y rehízo su vida entre el Mediterráneo y La Mancha. El relato reconoce en esa obstinación el deseo de seguir perteneciendo a la tierra y de prolongar la vida de las familias.
01
1609Daimiel
Sale con diecisiete años desde las Cinco Villas del Campo de Calatrava.
02
15 díasBayona · San Juan de Luz
La primera expulsión lo conduce a Francia; regresa enseguida a Daimiel.
03
2.ª expulsiónCartagena · Argel
Es detenido, embarcado y llevado a Argel con otros moriscos.
04
retornoTortosa
Salta al mar desde una barca de pescadores y alcanza nadando la costa española.
05
búsquedaZaragoza · Aviñón
Cruza de nuevo la frontera en busca de un padre y unos hermanos que ya habían vuelto.
06
oficioValencia · Orihuela
Aprende a cortar carne y adquiere el valenciano que después confundieron con algarabía.
07
arraigoManzanares · Mota · Belmonte
Trabaja, abre mesón y recibe a arrieros y moriscos del Valle de Ricote.
Proceso inquisitorial del Tribunal de CuencaItinerario reconstruido por sus propias audienciasLa acusación conserva una red de hospitalidad entre retornados
El retorno expresa arraigo. Las rutas unen las casas que acogieron, los oficios que sostuvieron y las familias que se reencontraron: una España morisca que continuó dentro de la sociedad y se mezcló con ella. Leer el relato de permanencia ↗
05–06 · MEMORIA Y RESPUESTA
Memoria familiar, ayuda mutua, prácticas islámicas y disidencia de comunidades moriscas tras 1609
La continuidad reaparece como conciencia de linaje, ruta de ayuda, vestido, insurgencia, comunidad portuaria, mirada diplomática y desconfianza hacia las instituciones.
La oración, el parentesco y los refugios serranos atraviesan los capítulos de este archivo.
MEMORIA CONSCIENTE · SIGLO XX
Gil Benumeya y Ben Kutayr: descendientes que expresaron públicamente su conciencia morisca
Identidad musulmana, andaluza y morisca formulada por autores españoles dentro de la modernidad.
MOJÁCAR · VEJER · ANTES DE 1939
Familias musulmanas clandestinas, oración en cuevas y ruta de ayuda hasta Cádiz
Árabe, emigración, auxilio comunitario y una memoria de práctica islámica conservada hasta 1976.
RONDA · CARTAGENA · SIGLO XIX
Bandoleros musulmanes de Ronda y mezquita clandestina de Cartagena
Memorias de identidad islámica en una serranía de refugio y en un puerto conectado con el Mediterráneo.
MARRUECOS · ESPAÑA · SIGLOS XVII–XVIII
Embajadores marroquíes que reconocieron descendientes moriscos y memoria viva de al-Ándalus
Al-Hajari, al-Ghassani, al-Ghazzal y al-Miknasi recorrieron una geografía que seguía siendo humana.
De una región a otra reconocemos la misma afirmación de pertenencia: familias que siguieron viviendo en España. El mestizaje convirtió esas permanencias en una historia compartida que aún habita entre nosotros, con recuerdos conscientes y silencios heredados. Leer el relato de permanencia ↗
ESPAÑA · MARRUECOS · 1599–1767
Embajadores marroquíes que documentaron descendientes andalusíes y señales de afinidad islámica clandestina en España
Al-Ḥajarī, al-Ghassānī y al-Ghazzāl permiten seguir tres momentos de una historia conectada: la voz de un morisco que vivió la clandestinidad, una embajada que reconoció descendientes andalusíes en 1690–1691 y otra que describió señales secretas en 1766–1767.
01Testimonio morisco
Al-Ḥajarī narra desde dentro la clandestinidad anterior a 1609 y su paso a la diplomacia marroquí.
02Observación diplomática
Al-Ghassānī y al-Ghazzāl registran personas, lugares, silencios, señales e interpretaciones.
03Contraste historiográfico
Martín Corrales compara los viajes con procesos, retornos y comunidades cripto-musulmanas.
De la vida morisca clandestina en España a la diplomacia del sultanato marroquí
Al-Ḥajarī no fue un observador exterior: fue uno de los propios moriscos. Su trayectoria enlaza la ocultación religiosa dentro de la Monarquía Hispánica, la huida de 1599, el servicio intelectual en Marruecos y las misiones diplomáticas por Francia y los Países Bajos entre 1611 y 1614.
Sus dos relatos conservan una voz de primera persona formada dentro de la comunidad morisca. Describen el aprendizaje, la lectura de textos árabes, la necesidad de disimular y la experiencia de quien sabía que lengua, fe y ascendencia podían convertirse en pruebas de acusación. Por eso su obra permite comprender desde dentro las técnicas sociales de la clandestinidad que siguieron siendo necesarias para quienes permanecieron después de 1609.
La huida de al-Ḥajarī precede a la expulsión general: su testimonio español pertenece al final del siglo XVI, no a un viaje posterior por la Península. Su valor para esta investigación reside en mostrar que la comunidad capaz de permanecer oculta ya existía, poseía mediadores instruidos y estaba conectada con Marruecos antes de 1609.
Una vez en Marruecos, su conocimiento del castellano, del árabe y de la cultura europea lo convirtió en traductor y enviado. La biografía de un morisco clandestino pasó así a formar parte de la diplomacia marroquí. La frontera entre los moriscos de España y los andalusíes del Magreb no fue un corte absoluto, sino una red humana de noticias, manuscritos, cautivos, parientes y mediadores.
En la lectura de este proyecto, estos encuentros y recuerdos enlazan la pertenencia familiar con el presente: generaciones que siguieron viviendo, se mezclaron con otras y transmitieron distintas memorias de la persecución y del arraigo.
Al cruzar el Estrecho, estas voces reconocieron parentescos y memorias todavía vivos. El relato sigue esa conversación para devolver a España una parte de su propia historia: descendientes que permanecieron, se mezclaron y conservaron distintas formas de pertenencia. Leer el relato de permanencia ↗
BENISSA · SENIJA · CALP · SIGLOS XVII–XX
Los Baydal de Benissa y Calp: memoria de un linaje morisco y repetición de los enlaces Ivars–Crespo
La memoria de los Baydal enlaza el corredor levantino, los parentescos y la vida del puerto. El relato reúne el estudio de Enrique Pérez Cañamares y el álbum familiar contemporáneo para acercarse a las personas detrás del apellido.
01 · MEMORIA FAMILIAR
Una permanencia recordada después de la expulsión
Descendientes Baydal transmitieron la historia de un antepasado morisco acomodado que habría evitado la salida y conservaron la memoria de propiedades entre Senija y Calp.
02 · PREFERENCIA MATRIMONIAL
Baydal–Ivars–Crespo como red repetida
El estudio señala que los Baydal de Benissa mantuvieron una preferencia matrimonial con los apellidos Ivars y Crespo.
03 · CALP CONTEMPORÁNEO
Salvador Baydal Ivars y María Crespo Argudo
La semblanza de Jaime Baydal Crespo identifica a sus padres con los dos apellidos destacados por la investigación genealógica.
04 · INVESTIGACIÓN ABIERTA
El parentesco y la vida compartida continúan
Las fotografías acercan el apellido a las personas y al trabajo del puerto. Junto al estudio familiar, permiten recorrer un paisaje de vecindad y memoria donde la permanencia se cuenta a través de la vida cotidiana.
Descargar fotografía ↓El peñón de Ifach y una edificación a sus pies, en una fotografía histórica de Calp.Fuente de la imagen: La Marina Plaza · 14 de mayo de 2025Descargar fotografía ↓Retrato de cinco miembros de la familia Baydal.Fuente de la imagen: La Marina Plaza · 14 de mayo de 2025Descargar fotografía ↓Interior del bar familiar Baydal, con tres personas junto a la barra.Fuente de la imagen: La Marina Plaza · 14 de mayo de 2025Descargar fotografía ↓Comensales reunidos en el restaurante Baydal, junto al puerto de Calp.Fuente de la imagen: La Marina Plaza · 14 de mayo de 2025
TERRITORIO DEL LINAJE
De Xaló y Senija a Benissa, las «casas de los Baydal» y el puerto de Calp
01Xaló · Senija
Origen territorial señalado por el estudio.
02Benissa
Ramas Baydal y estrategias matrimoniales.
03Calp
Propiedad, memoria familiar y continuidad moderna.
04Puerto · 1941
Fundación del establecimiento familiar.
La memoria familiar habla también desde el trabajo y desde el puerto. El relato se acerca a los Baydal como un recorrido entre apellido, vecindad y vida compartida, dentro de una sociedad en la que las familias se enlazaron y las descendencias continuaron. Leer el relato de permanencia ↗
ECONOMÍA DE LA PERMANENCIA
Pastrana, la Alpujarra y Almería: seda, parentesco y poder de linajes moriscos supervivientes
En Pastrana, la comunidad convirtió conocimiento sedero en autonomía. En la Alpujarra y Almería, tierra, parentesco y mayorazgo hicieron durar los linajes.
01Moreraterritorio
02Tallerconocimiento
03Mercadocapital
04Cabildopoder
c. 30 %de la población de Pastrana
Unas dos mil personas bajo protección ducal.
1558firma árabe de Diego Avís
Nombre cristiano, escritura árabe y patrimonio en Mondújar.
20 generacionesdesde Yusuf IV
La línea Avís–Venegas alcanza Torre Alta en 1806.
Oficio, tierra y parentesco hicieron posible seguir viviendo. La permanencia atravesó posiciones sociales diferentes; nuestro relato vuelve hacia las familias, el trabajo compartido y las mezclas que prolongaron su presencia dentro de España. Leer el relato de permanencia ↗
GENEALOGÍA NAVEGABLE · ALMERÍA
Avís–Venegas–Torre Alta: un linaje morisco del alguacil musulmán al marquesado
Abre cada generación. El árbol muestra cómo nombre, firma árabe, patrimonio nazarí y cargos municipales atravesaron el cambio religioso hasta entrar en la nobleza titulada.
AVÍS
SIGLO XV
Albofat Avís
Alguacil y alcaide de Almería
La memoria genealógica lo presenta como hombre que mandaba la tierra y cabeza de una de las castas más honradas del reino. Con Ceti Haxa abre la línea documentada de los Avís.
El privilegio de Cidi Yahya reaparece en 1618, 1662 y 1789.
1806
José Avís Venegas de Careaga es creado marqués de Torre Alta.
La continuidad atravesó también el patrimonio y las instituciones. Esta trayectoria se lee junto a la de los hogares populares para comprender distintas formas de permanecer en la misma tierra y las desigualdades que dividieron esas memorias. Leer el relato de permanencia ↗
08 · ATLAS DE SUPERVIVENCIAS
Comunidades moriscas clandestinas y dispersas desde el sureste hasta el Ebro
Selecciona un corredor para recorrer nodos y formas de continuidad.
Riópar · Sierra de Segura · Alcaraz · zona alta de Alicante · Valle de Ricote · Cartagena
Refugio serrano y corredor oriental
La carta de 1447 atrajo población musulmana a Alcaraz; los padrones de 1561 y 1596–1599 conservaron la Morería dentro del plano urbano. Desde esa cabecera, el eje continúa hacia Riópar, Murcia y Valencia. Este corredor forma parte de una España de descendencias entrelazadas, donde el nombre pudo cambiar mientras la vida familiar continuaba.
Morería de Alcarazcortijos y cuevaspuerto mediterráneo
Orihuela · La Granja de Rocamora · Albatera · Almoradí · Monóvar · Alicante
306 personas documentadas en agosto de 1610
El informe del obispo Balaguer identifica edades, casas y parentescos; las familias Ruiz y Mandado convierten La Granja en un nodo nominal de permanencia. Este corredor forma parte de una España de descendencias entrelazadas, donde el nombre pudo cambiar mientras la vida familiar continuaba.
Crevillent · Elche · Catral · Sierra de Crevillent · Murcia
Una línea documental desde 1579 hasta 1824
El apellido Alfonso aparece antes de la expulsión en Elche y vuelve a registrarse en Crevillent el 21 de noviembre de 1609. La genealogía de Jaume el Barbut prolonga la secuencia hasta el siglo XIX. Este corredor forma parte de una España de descendencias entrelazadas, donde el nombre pudo cambiar mientras la vida familiar continuaba.
Miquel Joan Alfonso Guillemárbol parroquialmemoria del Barbut
Censos, linajes, Islam clandestino y memoria insurgente
Guadix registró 419 personas en 1580; Baza y su tierra, 379; Huéscar, 233. Las redes Alférez–Enríquez, Avís–Venegas, el núcleo islamizante de 1727 y la endogamia documentada hasta 1797 prolongan la secuencia. Este corredor forma parte de una España de descendencias entrelazadas, donde el nombre pudo cambiar mientras la vida familiar continuaba.
419 · 379 · 233Avís–Venegas–Torre AltaOrce y Galera tras 1727
Córdoba · Jaén · Palma del Río · villas de realengo y señorío
Reconstrucción mediante solidaridad y oficio
Alojamiento, manumisión, crédito, arriería, arrendamientos y redes familiares recompusieron la comunidad granadina desplazada y sostuvieron pervivencias durante los siglos XVII y XVIII. Este corredor forma parte de una España de descendencias entrelazadas, donde el nombre pudo cambiar mientras la vida familiar continuaba.
Puebla de Cazalla · Marchena · Arahal · Cádiz · Vejer de la Frontera
Redes de ayuda y memoria morisca local
La ruta hacia Cádiz narrada en Murieron para vivir y la memoria de las tapadas enlazan familia, emigración y ocultación. Este corredor forma parte de una España de descendencias entrelazadas, donde el nombre pudo cambiar mientras la vida familiar continuaba.
familias de ayudatapadas y cobijadasrutas hacia América
Zafra · Tierra de Barros · Hornachos · Almendralejo · Mérida · Villarrubia de los Ojos · Pastrana
Protección local, retorno y desaparición documental de la etiqueta morisca
En Zafra un cura defendió a 38 feligreses; los libros sacramentales tacharon u omitieron la palabra «morisco» y el último nacimiento anotado expresamente con esa condición data de 1616. La comarca se conecta con los grandes focos de permanencia de Tierra de Barros, Hornachos y el Campo de Calatrava. Este corredor forma parte de una España de descendencias entrelazadas, donde el nombre pudo cambiar mientras la vida familiar continuaba.
Los circuitos portuarios permitieron nuevas identidades públicas y la continuidad de linajes de origen morisco. Este corredor forma parte de una España de descendencias entrelazadas, donde el nombre pudo cambiar mientras la vida familiar continuaba.
excepciones a la expulsiónoficios marítimosnuevos nombres públicos
Ebro
Tortosa, Ribera Baja del Ebro, Bajo Cinca y Tudela
Licencias colectivas, retorno encubierto y genealogías hasta el siglo XX
Las licencias de 1610 conservaron comunidades de la Ribera; Vilanova reunió 135 personas de 32 familias. En 1612 se denunció que retornados llegaban por mar a Tortosa y eran recogidos y ocultados por parientes que habían permanecido. Este corredor forma parte de una España de descendencias entrelazadas, donde el nombre pudo cambiar mientras la vida familiar continuaba.
8 poblaciones examinadascarta del 13 OCT 1612Gasseni · Papaseit · Carim
Este mapa es también una geografía de pertenencia. Las familias se movieron, regresaron y se mezclaron; la continuidad morisca entró así en paisajes y comunidades que seguimos habitando, desde la sierra hasta la ribera y el puerto. Leer el relato de permanencia ↗
RIBERA DE NAVARRA · MEMORIA LOCAL Y PISTAS GENEALÓGICAS
Sur de Navarra después de 1516: memorias de continuidad morisca en Valtierra, Arguedas y la Ribera de Tudela
La memoria de la Ribera conserva nombres, desplazamientos y enlaces familiares. El relato los reúne para escuchar una pertenencia que siguió viviendo entre pueblos próximos y generaciones mezcladas.
01 · MAYO · 1516
Expulsión en la Ribera y conversión en Valtierra
El artículo sitúa el 1 de mayo de 1516 la expulsión de los moriscos de la Ribera y recuerda la conversión de la comunidad de Valtierra.
MEMORIA · 2020
El apellido Samanes entre Valtierra y Arguedas
Dos participantes relacionan el apellido Samanes con una familia conversa de Valtierra y recuerdan un desplazamiento posterior hacia Arguedas.
MAPA · RIBERA DE TUDELA
Una constelación de localidades
Cadreita, Valtierra, Arguedas, Murchante, Cascante, Monteagudo, Ablitas, Fontellas, Ribaforada, Cortes y Tudela forman un corredor para estudiar parentesco y movilidad.
COMENTARIO PÚBLICO · 13 DE FEBRERO DE 2020
Memoria local sobre Valtierra, Arguedas y la familia Samanes
El comentario afirma que las conversiones fueron amplias en Valtierra y Arguedas y propone a la familia Samanes como una familia conversa. Su interés para el archivo es territorial: concentra la pesquisa en dos localidades próximas y en un apellido verificable en series documentales.
Las memorias de la Ribera sitúan la pertenencia dentro de familias y recorridos próximos. El mestizaje y la pérdida del nombre colectivo forman parte de esa continuidad: generaciones que siguieron viviendo en la sociedad española. Leer el relato de permanencia ↗
09 · CRONOLOGÍA
Del origen andalusí a la supervivencia morisca clandestina después de 1609
80 hitos visibles
La secuencia llega hasta nosotros: la expulsión fue una ruptura impuesta y la permanencia abrió nuevas generaciones. Seguimos el hilo de una memoria social que cambió de lenguaje al atravesar el mestizaje, la cultura y las luchas por la dignidad. Leer el relato de permanencia ↗
FUENTES Y ARCHIVO
Fuentes sobre la supervivencia morisca clandestina después de 1609
Aquí se reúnen las voces y lecturas que acompañan el relato: hogares, memorias orales, archivos y autores que devolvieron presencia pública a quienes permanecieron y a sus descendientes.
Las dos grabaciones completas y sus transcripciones de Faustino Sánchez Vivo están publicadas en el archivo sonoro. La entrevista grabada a Cinabrio Qijano permanece dentro del archivo del investigador.
Las fuentes acompañan el relato y permiten escuchar a quienes vivieron, recordaron y escribieron. Su reunión devuelve espacio a una permanencia que alcanzó a nuevas generaciones y que sigue perteneciendo a la historia compartida de España. Leer el relato de permanencia ↗
CONTACTO · INVESTIGACIÓN ABIERTA
Escribe a Tradiciones Moriscas
Comparte una memoria familiar, una fuente documental, una corrección o una consulta relacionada con la investigación.
COMENTARIO PÚBLICO · 13 DE FEBRERO DE 2020
Memoria local sobre Valtierra, Arguedas y la familia Samanes
El comentario afirma que las conversiones fueron amplias en Valtierra y Arguedas y propone a la familia Samanes como una familia conversa. Su interés para el archivo es territorial: concentra la pesquisa en dos localidades próximas y en un apellido verificable en series documentales.
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